domingo, 27 de mayo de 2012

Para dejarse llevar




Ya empezó a ocultarse el sol.
Comenzó a caer la noche y se juntaron nuestros labios, creando aquellos besos dulces y caricias perfectas que conllevan a que los cuerpos quieran encontrarse.
Éstos van acercándose poco a poco hacia la cama, hasta que finalmente se dejan caer para luego dejarse llevar.

Tus manos tratando de buscarme por debajo de las sábanas, y yo dejando que me encuentren para que hagan lo que les plazca.
No les pienso prohibir nada en este momento, así que puedes aprovechar.

Irán acariciando mi larga cabellera, mientras voy dejando un par de huellas en tu piel.
Luego abrazan fuertemente mi silueta como no queriendo dejarme ir.
Tranquilo, no lo haré. Me estoy sintiendo muy cómoda aquí.

Deja que mis dedos se paseen y hagan un recorrido por tu espalda.
Déjame seguir sintiendo tus besos en mi cuello... que confieso que me encanta.
Susúrrame al oído que me estás amando y lo mucho que deseas que no me separe de tu cuerpo.

Lograste llevarme al cielo sin hacer que me mueva de la cama, sólo haciendo que me mueva en ella.
Y cada segundo que pasa va más rápido nuestra respiración.
Tus dientes castigan a mis labios como si hubiesen hecho algo muy malo.
Y las manos no quieren separarse de la piel. Quieren seguir acariciando.

La noche al principio era oscura y fría, y ahora se ha convertido en luz y fuego.
Tus manos, ya sudorosas, están tratando de que no se apague.
No quieren que este momento mágico se acabe... y parece que las mías están completamente de acuerdo.

Yo pido que esta noche nos olvidemos de que tenemos la habilidad de pensar y tan sólo dejemos que nuestros cuerpos puedan terminar de actuar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario